Ayer hizo un mes que llegué a Eslovaquia ¡qué fuerte!
¿Qué puedo decir? Pues que estoy muy feliz y muy contenta de estar aquí. Han sido días muy difíciles, he tenido que superar mis miedos, inseguridades e incomodidades, pero ¡aquí estoy! No sé si os preguntaréis: ¿por qué está feliz si ha sido un mes difícil? pues ahí va...
Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera;
porque en ti ha confiado. Isaías 26:3
¡Qué 3 palabras! paz, pensamiento y confianza. Pues éstas son tres simples palabras que he tenido que aprender y este es el resumen de este mes:
- La PAZ que Dios da NO es como la paz que el mundo da (Juan 14:27). Su paz debería estar en nuestras vidas cada día a pesar de las circunstancias. Podrías pensar sí claro, muy bonita frase y la verdad es que sí es una bonita frase y es muy fácil decirlo, pero sé que puedo decir esto porque lo he vivido. La paz que he recibido de parte de Dios no es esa que calma mi consciencia, que calma mi dolor, que me hace estar bien en un instante de mi vida. Pues la paz que Dios da va más allá de mi situación hoy, de mi estado de ánimo y del dolor o tristeza que pueda sentir. Y puedo decir que esa paz que viene de Dios la encuentras cuando empiezas a vivir conforme a su Palabra, cuando empiezas a caminar en la dirección que toca...
- El PENSAMIENTO... ¡os voy a ser sincera! Vivir fuera de tu casa, cambiar tus rutinas, cambiar de país te hace ver dónde estabas tú, qué cosas ocupaban tu tiempo, tu corazón, tu mente y tus pensamientos. Si quieres recibir esa paz de la que te hablaba ¡debes organizarte un poco! Y cuando hablo de organizarse, no es organizar mi horario para utilizar el tiempo de mejor manera (que también es bueno) cuando hablo de organización me refiero a nuestro interior, nuestra mente, nuestros pensamientos e incluso nuestro corazón. ¿Dónde están enraizados nuestros pensamientos? Tómate unos minutos para pensar y analizar qué hay dentro de ti, eso a veces va bien ;). Aquí no te voy a dar una respuesta, sólo espero que Dios te lo muestre porque sólo Él sabe qué hay en tu interior...
- La CONFIANZA. Creo que esta palabra es la más difícil de poner en práctica e incluso es difícil de encontrar en nuestras relaciones. Confiar en alguien sólo puedes hacerlo cuando conoces a esa persona y sabes que quiere lo mejor para ti. Y lo mismo ocurre con Dios, sólo podremos confiar en Él si tenemos una relación íntima con Él y somos capaces de creer que Él quiere lo mejor para nosotros. En lo personal, estar aquí en Eslovaquia me ha ayudado a poner en práctica mi confianza en Dios, saber que aunque el día de hoy sea difícil, Dios siempre quiere lo mejor para mí.
Espero que todas estas cosas os sean de ayuda y que los que os hayáis sentido identificados con estas palabras podáis llegar al mismo punto que yo en el que podáis decir: estoy feliz, estoy bien a pesar de... y podáis hallar paz (Juan 16:33).
En la próxima semana os escribiré cosas más divertidas y amenas para que veáis qué bien nos lo pasamos en SK.
¡Un beso a todos y especialmente para los de Mallorca! ¡Os quiero!
No hay comentarios:
Publicar un comentario