miércoles, 11 de diciembre de 2013

Sé parte de la solución...


¡Buenas a tod@s! Ya vuelvo a estar por aquí después de dos semanas largas de muchas experiencias...

Como os conté en mi último post, el primer finde de diciembre me fui a Olomouc (República Checa). ¡¡Fue una pasada de viaje!! Aunque dormí muy poco y caminé mucho disfruté mogollón visitando esa ciudad. La razón por la que fui allí es que en Olomouc viven Banana y Ema (dos chicas de Zilina) que ahora están estudiando ahí. Me apetecía mucho hacerles una visita, así que organizamos un encuentro sólo para chicas. Desde Zilina, fuimos Dorka y yo, cogimos el tren a las 7:30h de la mañana del sábado y en 3h nos plantamos en Olomouc. Por otra parte, Alenka y su hermana Janča vinieron desde otra ciudad de República Checa y así nos juntamos las 6 en Olomouc. Fueron dos días de paseos, películas románticas de navidad, pudding de chocolate, compras, museos y punč... Incluso una sesión de peluquería ;). En fin, muchos recuerdos que quedan guardados en mi memoria ^^. Mi consejo es que si a alguien le pilla "cerca" no se lo piense dos veces y vaya a visitar esta ciudad =D.



Como veréis este post se titula "Sé parte de la solución". En estas dos últimas semanas estuve leyendo varias cosas y muchas de ellas llegaban a este punto: ser parte de la solución. Entre las cosas que leí, la que quiero destacar es Juan 9, en este capítulo se narra cómo Jesús sanó a un ciego de nacimiento y cómo los fariseos ("religiosos de ese tiempo") buscaban la manera de inculpar a Jesús por realizar milagros en sábado... Por otro lado, vi una imagen por facebook con una frase que decía: "we blame society but we are society" (culpamos a la sociedad pero nosotros somos la sociedad). No sé si entendéis por donde voy.... 

Muchas veces y remarco "muchas" porque son muchas las veces, cuando algo no sale bien en nuestra vida intentamos buscar un culpable, incluso cuando suceden cosas ajenas a nosotros también buscamos un culpable. Culpamos a la sociedad, culpamos a Dios, culpamos al vecino, culpamos a quien sea, pero a nadie se le ocurre que a lo mejor lo que está sucediendo en nuestra vida y en nuestro entorno es consecuencia de nuestra ceguera. ¡Sí! Estamos ciegos y como yo diría "no vemos un pimiento". Actuamos como los fariseos, como los religiosos, nos creemos saberlo todo y nos quitamos la responsabilidad de encima ya que somos capaces de buscar y encontrar un culpable. 

Mientras todo esto pasa, nosotros seguimos ciegos. Sin embargo, nosotros presumimos de nuestra agudez visual. 

Este capítulo no sólo habla de la ceguera física de ese hombre, sino que Jesús quiere enseñarnos algo más y esta historia es un ejemplo de la ceguera espiritual que vivimos. Nuestra naturaleza es que somos ciegos espirituales, es por eso que no somos capaces de ver la solución y sólo vemos un culpable. Fue a través del sacrificio de Jesús que nuestros ojos espirituales fueron abiertos y ahora podemos ver. No obstante, muchas veces seguimos actuando como ciegos.

Yo no sé si alguna vez te habías parado a pensar en esto, no sé qué producen estas líneas en ti, la Biblia dice:

Entonces exclamó Jesús:

— Yo he venido a este mundo para hacer justicia: para dar vista a los ciegos y para privar de ella a los que se hacen la ilusión de ver.
Juan 9:39



Reflexiona... ¡Analízate! a lo mejor te darás cuenta de que tampoco veías tan bien como creías y estabas centrándote en buscar un culpable al problema. 

Mi consejo es: ¡Sé parte de la solución! Pídele a Dios que abra tus ojos y deja de ser un ciego que presume de ver.



¡Un saludo a tod@s y a los que estáis en Mallorca nos vemos en una semana!